La creatividad, es la capacidad del ser humano de generar nuevas ideas o
restructurar ideas ya existentes con el fin de mejorar desarrollos y alcanzar
mejores resultados; en las organizaciones cumple el objetivo de mejora
procesos, sistemas, productos o servicios que generan mejores utilidades y
ofrecen a los clientes mejores soluciones y satisfacción; en las organizaciones
la creatividad debe ser vista como un proceso inmerso dentro de la planeación y
la ejecución diaria de la empresa, creando una cultura abierta de pensamiento
en los colaboradores.
La creatividad y la innovación son propios de la vida humana, partiendo de
lo individual a lo colectivo, creando características propias que llegan inmersas
en el talento humano a las organizaciones; de allí la importancia que cada líder
pueda aprovechar y potencializar en los colaboradores las habilidades y aportes
que conlleven a mejoras de procesos y participación activa, lo cual propiciara
mejores ambientes de clima laboral.
Según Gardner (Op. cit.), la persona creativa tiene pensamientos
creativos con regularidad y no se trata de ideas fugaces que emergen
ocasionalmente. Y de acuerdo a Lefcovich (2005), la originalidad como
componente de la creatividad no es suficiente, sino que la nueva idea debe ser
apropiada, útil y viable.

